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12/1/17

Kissinger - El accesorio para smartphone que te permite besar en distancias largas


Las relaciones de larga distancia son siempre difíciles, y la falta de interacción física es una de las principales razones para ello. No hay un toque humano sustitutivo, pero la tecnología que avanza rápidamente ya ofrece algunas alternativas intrigantes. Uno de esos ejemplos es el Kissenger, un periférico de smartphone que permite a los usuarios besarse en largas distancias.

El concepto de besar a larga distancia ha sido un intrigante concepto de investigación desde hace más de una década. En 2012, el Kissenger, fue una solución creada por el Dr. Hooman Samani, Director de AIART Lab (Laboratorio de Inteligencia Artificial y Tecnología Robótica) en Singapur. Se componía de dos robots en forma de conejitos conectados a internet con grandes labios de silicona que podían enviar el contacto de labios humanos entre sí para simular un beso entre dos seres humanos. Samani lo describió como "una interfaz física que permite la comunicación del beso".

El Kissinger hizo titulares de noticias internacionales cuando se reveló originalmente, pero nunca se tradujo en un producto de consumo real. Sin embargo, la idea de transmitir besos humanos a largas distancias seguía siendo popular y, a principios de este mes, Emma Yann Zhang, estudiante de doctorado en Ciencias de la Computación en la City University de Londres, presentó su propia idea, también llamada Kissenger.

Derivado de las palabras "beso" y "mensajero", el Kissenger funciona de manera similar al Kissenger del Dr. Samani, pero presenta un diseño mucho más práctico. En lugar de un lindo robot conectado a una computadora, el Kissenger toma la forma de una cubierta de teléfono inteligente, con un gran "silicona oval" labio "en la parte inferior. Todo lo que el usuario tiene que hacer es plantar un húmedo beso en esta almohadilla de silicona y los sensores de fuerza integrados de alta precisión registran los movimientos de los labios de un usuario, mientras que los actuadores lineales en miniatura replican esos movimientos en un segundo dispositivo utilizado por la persona que se besa.


El Kissenger pretende replicar besos románticos, pero como Emma Yann Zhang dice, el dispositivo también puede ser utilizado por los padres para dar a sus hijos un beso en la mejilla cuando están lejos en el trabajo. La estudiante de doctorado presentó su invento en la reciente conferencia Love and Sex with Robots, donde dijo que los seres humanos inevitablemente se harán más íntimos con A.I. O robots, y ser capaz de compartir un beso jugará un papel importante en ese tipo de relación.


Zhang admite que su invento todavía requiere un poco de trabajo para crear una experiencia de beso realista, pero ya está trabajando para mejorarla. Ella y su equipo están trabajando en una manera de construir el olor en el Kissenger, de modo que los usuarios puedan también conseguir el olor auténtico de la persona que desean besar. También quieren registrar datos sobre la presión arterial y la frecuencia cardíaca para ver si los usuarios se ven afectados de la misma manera que son por un beso real.


El Kissenger está todavía muy lejos de convertirse en un producto de consumo real, pero el concepto de besar a larga distancia está evolucionando definitivamente.

Odditycentral

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